Este blog es de opinión, no informativo. Las opiniones suelen ser positivas, pero no siempre.

Si quieres, échale un vistazo a las etiquetas a ver si encuentras algo que te interese y contrastamos puntos de vista.

20 mayo 2009

Oresund Space Collective – “It’s all about delay” (2006)

Levanté la tapa del tocadiscos y coloqué sobre el plato un disco de Oresund Space Collective.
La aguja inició su viaje a través del surco.
La música empezó a sonar.
De repente apareció ante mí un psicoanalista argentino que sostenía ondulante ante mis ojos un reloj de cadena.-Consssénnntrressseeeeee.
Canciones de 10 minutos se hacían paso hacia mí a través de mis oídos.
Una base rítmica monótona, en un único tono para toda la canción, y para todas las canciones, repetitiva, repetitiva, repetitiva.
-Rrreláhessseeeeee.
Guitarra y sintetizadores van tocando sonidos, no hay melodías, sólo sonidos y efectos, la música es densa, no hay ni un solo hueco, ni el más mínimo resquicio, apenas hay cambios, y si los hay son tan graduales que ni te enteras.
-No se duerrrma, siga escuchando.Hay una canción de 8 minutos que desde que empieza hasta que acaba va aumentando el tempo imperceptiblemente, en una progresión perfecta, simplemente para llevar el tempo de ritmo lento a medio-lento.
-¿Se adueñó sha la música de su cuerrpo?
-Sí.
Otra hace lo mismo con el volumen.
-Pues disfrrútelaaaaaa.
-Eso hago.
Otra hace lo mismo con la intensidad.
-Disfrrútelaaaaaa.
-Cállese ya, por favor.
Esto es rock espacial.
Raro raro.

Greg Howe – “Sound proof” (2008)

A este tipo de música le podríamos llamar heavy jazz instrumental.
Pues sí.
Ritmo de jazz y de rock, virtuosismo guitarresco, uso activo de las pedaleras, un par de buenos solos de piano, un pedazo de batería, varios cortes superfluos de alguien hablando o de local de ensayo, canciones a ritmo medio…
Todo esto y más está en este disco de Greg Howe, virtuoso guitarrista con estilo propio que a veces recuerda a Satriani (ojo, sólo a veces).

Blake Aaron – “Desire” (2007)

Smooth jazz.
¿Y eso qué es?
Buena pregunta.
En el entorno del jazz se dice que es de todo menos jazz.
En el resto de entornos se dice que es una mezcla entre jazz, funky, pop, soul y no sé qué más.
Se puede decir que el smooth jazz extrae todos los elementos agradables de esos estilos para crear uno nuevo ligero y suave, de ritmo medio o lento, a veces bastante rítmico, generalmente instrumental (cuando hay voces suele ser vomitivo, por empalagoso).
Para entendernos, no es ni más ni menos que la música que ponen en la sala de espera del dentista.
El smooth jazz puede llegar a hacerse muy bien. Hay instrumentistas como Eric Darius o Boney James que hacen que esta música aparentemente concebida para sonar de fondo se trasforme en algo digno de escuchar con atención, llena de matices y trabajadas melodías.
Blake Aaron es un claro ejemplo de ello. Pero su instrumento no es el saxo, es la guitarra.
Todo un artistazo.
Su música es muy rítmica, agradable y divertida. No se puede evitar seguir el ritmo, al menos con un pie.
Es smooth jazz pero también coquetea con el blues, la rumba y los ritmos caribeños.
Buen disco. Lo recomiendo pero no sólo a DJ’s de consultas médicas.

A Camp (Nina Persson) – “Colonia” (2009)

¡Qué bella voz tiene esta moza!
¡Qué dulzura!
¡Y qué bien canta!
Todo un placer escucharla.
Nina Persson es la cantante del grupo sueco The Cardigans. A Camp es un proyecto paralelo en el que su voz es aún más protagonista, proyecto al que no le ha puesto su nombre por que es a medias con un tipo que no sé quién es. Supongo que la voz masculina que aparece en uno de los temas es suya. Calladito está mas guapo.
Música ligera y agradable, ni rock ni pop, creada exclusivamente para el lucimiento de Nina Persson.
Se podría leer aquí un poco de rollete pretencioso, más o menos parecido a los casos de Andrea Corr (The Corrs), Sky Edwards (Morcheeba) o Gwen Stefani (No Doubt). Son cuatro de las mejores voces femeninas del momento que han decidido apartarse del grupo con el que consiguieron triunfar para ahora comerse el éxito ellas solitas y empacharse a gusto. Este disco de Nina Persson es el único que tiene un resultado musical aceptable.Nina Persson no ganó el PG a la mejor voz femenina en 2006 por los pelos, este año se le podría volver a escapar por culpa de un ser demoníaco que anda suelto por ahí.

The Flower Kings – “Flower power” (1999)

Rock progresivo sueco.
Roine Stolt fundó The Flower Kings cuando dejó Kaipa, y ese ha sido y es su proyecto principal, pero también tiene otros como Transatlantic.
Roine Stolt canta y toca la guitarra. Del cantar mejor que no hable. Con la guitarra es un maestro. Sin explayarse en artificios técnicos consigue hacerla hablar. Es de los guitarristas que más me gustan, que no es poco.
“Flower power” es un disco doble, como casi todos los del grupo. Las canciones están entrelazadas, con lo que la escucha no tiene interrupciones. Yo he quitado algunos cortes superfluos que no hacen más que dar minutos al disco. El resultado es que los enlaces entre temas no son continuantes (este palabro me lo he inventado).
Usa compases de 5 tiempos (en la primera canción) y otros impares, pero no es una música demasiado compleja, también usa el 4x4, como por ejemplo en “Astral dog”, una estupenda pieza instrumental de guitarra donde Stolt se luce. Todo un lujo.
Gran disco, muy entretenido si se prescinde de esos cortes superfluos.
Por cierto, el bajista es Jonas Reingold, pero no destaca mucho, es mejor escuchar Karmakanik, ahí si que demuestra todo lo que tiene.

15 mayo 2009

Animal Alpha – “You pay for the whole seat, but you'll only need the edge” (2008)

Escucho este disco de apenas media hora (el título es más largo que el mismo disco).
¡Buf!
¡Qué barbaridad!
Media hora intensa de verdad.
La conclusión es clara: La cantante, Agnete Maria Kjolsrud, está poseída por el demonio.
Lo vuelvo a escuchar.
La conclusión es aún más clara.
Agnete no está poseída… es la reencarnación del mismísimo demonio.
Brutal.
Energía pura.
La intensidad se mantiene en lo más alto durante casi todo el disco. Pero también hay momentos para la calma, aunque sea tensa.
La cochina de tu hija no sólo berrea, también canta, y muy bien, tiene un vozarrón de los que hacen época, cuando quiere es suave y dulce como ninguna, pero lo suyo son los alaridos, los gruñidos y manifestaciones demoníacas de toda índole capaces de despertar a cualquier muerto.
Y consigue crear melodías muy intensas y profundas que se mezclan con un sonido casi perfecto que a veces roza el estruendo, haciendo que este disco sea de lo mejorcito del año.
Es un discazo.
Punk, gótico, heavy, trash, llámale como quieras, yo lo llamo música potente pero no molesta.
Para oídos sin complejos.
Otro dato, son de Noruega. Estos nórdicos no son tan fríos como los pintan.

Indukti – “SUSAR” (2005)

Indukti es un grupo polaco.
Sí, polaco.
Es un grupo bastante peculiar.
Su sonido es muy potente, seco y contundente, pero sin acercarse a ser molesto. El sonido es cojonudo.
El disco es casi instrumental y las canciones son todas a ritmo medio-lento. Aparecen violines, un arpa y algún otro instrumento atípico. Los músicos son de un nivel muy parecido…
Pero lo que los diferencia del resto es lo machacante de su música, enganchan un mismo riff y lo repiten una y otra vez, y otra, y otra, y venga, y venga, y así durante gran parte de los 8 ó 10 minutos que duran las canciones. Van introduciendo pequeñas variaciones, o cambios bruscos, y añadiendo nuevos elementos creando así una curva de intensidad muy ondulante.
Además, por lo general usan compases con número de tiempos impar, pocas veces se relajan con el amigable 4x4, y encima van cambiando el tipo de compás sin aviso aparente e intercalando entre series de compases de 3 tiempos otros de 2 ó de 4 con un orden caprichoso, que no arbitrario.
Todo esto hace que sea muy difícil de seguir, que las primeras escuchas obliguen a ir contando tiempos para no perderse en machacantes y caóticas arritmias. Cuando se consigue seguir se convierte en una música hipnotizante que te hace marcar el ritmo con las 4 extremidades y sobretodo con la cabeza.
Curioso disco. Lo recomiendo para el que tenga tiempo de escuchar música con atención y quiera complicarse un poco la vida.

06 mayo 2009

Premios Gómez 2009, primer tercio del año

Como cada año la lista de prenominados se va llenando poco a poco. Pero aún está medio vacía, lo que por momentos hace pensar que este año va a ser flojillo. Pero es que sólo ha pasado un tercio del año, aún queda mucho por delante, lo que hace ver la lista medio llena, y más con el descubrimiento de blogs como el de Melómano (se puede acceder a él desde el panel de la derecha).
Estoy seguro de que la elección de los premios este año va a ser más difícil que nunca, por cantidad y calidad.

22 abril 2009

Dizzy Mizz Lizzy – “Rotator” (1996)

Grupo danés liderado por Tim Christensen.
Hacen un metal muy escuchable con elementos del metal más fuerte pero sin serlo.
Sí, un poco difícil de definir.
El sonido es ligero, claro y limpio. Tienen toques progresivos.
Cuando Tim Christensen usa la voz nasal me recuerda al cantante del grupo japonés The Pillows.
El disco tiene 14 canciones que mantienen un nivel altísimo hasta la sexta. A partir de ahí no hay nada más que valga la pena, con lo que acabar de escucharlo cuesta lo suyo. Por las 6 primeras vale la pena.

21 abril 2009

Martin Orford – “The old road” (2008)

Martin Orford es un teclista inglés conocido por ser integrante de la banda IQ, pero también ha trabajado con King Crimson y Asia.
“The old road” es su segundo disco en solitario.
Hace un rock progresivo fácil de digerir con un sonido muy brillante.
La influencia de Genesis por momentos roza la imitación y a veces también recuerda a Emerson Lake and Palmer, de lo que se deduce que su sonido es muy ochentero, es decir, pelín dulzón.
Los instrumentistas no tienen desperdicio, dos oídos no bastan para escucharlos a todos.
A veces hacen uso del rollete medieval, pero afortunadamente sin abusar.
Atención especial a la pista 2 con el sugerente título de “Power and speed”, que es una estupenda pieza instrumental.
Por cierto, he leído por ahí que este disco será de lo último que saque Martin Orford, porque dice que está muy desilusionado con lo de las descargas gratis en Internet. Así es que cuidadín con lo que hacéis que me tenéis al hombre enfadao.
Los discos hay que comprarlos.
Hombre ya.
Cagüen.
¡Gutiérrez, suelte ahora mismo ese ratón!
Es que me tenéis contento.

Saybia – “These are the days” (2004)

Es un lástima que casi todas las canciones de este grupo danés sean a ritmo lento. Sólo les falta más marcha para ser geniales.
Tienen un cantante, Soren Huss, que está al nivel de Alex Capranos de Franz Ferdinand, su música es profunda, con momentos muy intensos y brillantes, buen sonido, buenas melodías, buenos coros, buen batería…
En la red hablan de ellos como el mejor grupo de rock del momento, pero también los presentan como el mejor grupo de pop.
Yo diría que hacen un power-pop encajable tanto en la década pasada como en ésta.
Atención sobretodo al cantante y a la pista 4, “Guardian angel just”, es tremenda.

Gotthard – “Domino effect” (2007)

Gotthard es un grupo suizo (¿has dicho sueco?, no no, suizo) orientado claramente al mercado americano, lo que se denomina AOR. Se da un aire a Bon Jovi, un aire o un huracán.
Su sonido se encuentra en ese punto medio lo suficientemente fuerte como para gustar al público heavy pero no lo bastante como para no gustar al que escucha pop.
Bonitos y multitudinarios coros, enganchosos estribillos que se repiten un número de veces muy estudiado, melodías pop, baladitas y canciones de 3 ó 4 minutos muy rítmicas y bailables tanto con guitarra imaginaria como sin ella.
Bonjovismo absoluto.
A quien le guste Bon Jovi por su música, insisto, por su música, le gustará Gotthard seguro.
A mí ni me gusta ni no, más bien todo lo contrario.
Atención a la pista 2 “Gone too far”.
Bueno va, me voy a mojar. Me gusta pero me cuesta llegar al final del disco, me empalaga un poco.

20 abril 2009

Genesis

He escuchado todos los discos de Genesis y no he encontrado nada que me guste, al contrario, encuentro tan molesta la voz de Peter Gabriel, por desagradable, como la de Phil Collins, por empalagosa.
Y la música es sencillita en todos los aspectos.
No entiendo ni su éxito ni el porqué de su influencia en muchos músicos.
Como no he encontrado ninguna foto de Phil Collins que no saliese el Pato Donald he puesto ésta, que se le parece mucho.

Transatlantic – “Bridge across forever” (2002)

Otro discazo de este supercuarteto que reúne lo mejorcito del panorama progresivo mundial. En este disco, muy parecido al anterior ya comentado en este blog, destacaría al hiperactivo y enérgico batería Mike Portnoy, que dosifica su sobrante de energía perfectamente, sin excesos en forma de ráfagas innecesarias de cañonazos con el doble bombo.
El disco tiene sólo 4 temas, todos de minutadas extraordinarias menos el tercero, que es una baladita suave de voz y piano de 5 minutos.
Neal Morse no es el único que canta, esta vez ha dejado un poco de espacio a los demás con resultados diversos.
El sonido es por lo general suave, aunque tiene momentos de gran dureza, sin duda por la influencia de Portnoy.
Discazo.
Ahí va una foto de Mike Portnoy con una batería hecha a su medida.

19 abril 2009

Yeah Yeah Yeahs – “It’s blitz!” (2009)

Grupo estadounidense de post punk, o punkpop, o powerpop... o algo, con voz femenina dulcemente desgarradora.
El disco se reparte entre unas cuantas canciones suavitas y otras cuantas, las mejores del disco, a buen ritmo y con un sonido muy poderoso y muy conseguido.
A destacar la pedazo de voz de Karen O y su manera de cantar.