Este blog es de opinión, no informativo. Las opiniones suelen ser positivas, pero no siempre.

Si quieres, échale un vistazo a las etiquetas a ver si encuentras algo que te interese y contrastamos puntos de vista.

25 enero 2010

Cycle – “Sleepwalkers” (2009)

Genial, igual que el anterior. Ciberpunk superpotente. Es de los grupos españoles que más me gustan. El disco tiene varias canciones del nivel de “Confussion” o “Appel Tree”, el sonido es más potente y depurado, tiene una marcha que te cagas. Es la música ideal para bailar en un after con la conciencia alterada (vaaaale, ya sé que ya no estamos para estas historias, pero es para entendernos).
El sonido es un caso aparte, esa mezcla de tecno con guitarras poderosas, distorsionadas y sintetizadas complementadas con las voces de La China Patino y el otro es de lo más original que existe hoy en día, no sólo en nuestras tierras, si no en todo el mundo. Se podría decir que Cycle es el grupo más internacional que tenemos.
Un 10 para Cycle.
No quiero colgar esta entrada sin poner una foto de La China, que es una moza muy discretita, muy maja ella.

Transatlantic – “The Whirlwind” (2009)

Otro disco de este grupazo formado por Neal Morse (Spock’s Beard), Roine Stolt (The Flower Kings), Mike Portnoy (Dream Theater) y Pete Trewavas (Marillion), casi ná.
Los cuatro están a un nivel altísimo, pero yo me quedo una vez más con Stolt, casi siempre finísimo con su guitarra, en este disco también canta, por suerte no demasiado.
Portnoy, que sufre incontinencia creativa crónica (este hombre no para, no sé como le da tiempo a hacer tantas cosas a la vez), está, si cabe, más inquieto que en otras ocasiones.
Digamos que el disco es más de lo mismo, lo que no molesta en absoluto. El sonido, el ritmo y el estilo son casi idénticos a los anteriores, pero de cambiar siempre están a tiempo, y si no lo hacen tampoco pasa nada, a mí me gustan tal como son.
En Rock Circus leí que en su edición especial este disco sería doble, el primero tendría una sola canción de 77 minutos y el segundo tendría unas cuantas de duración normal. Pues es verdad. 77 minutos. Por suerte está dividida en 12 cortes que ayudan a no perderse. Del primero no hay nada que decir que no esté ya dicho, es Transatlanctic, ni más ni menos, al que le haya gustado lo anterior le gustará, al que no, no. El segundo es mucho más tranquilito, casi todo son baladitas lentas y suaves, siempre tienes la opción de pasarlas si te aburres. Lo interesante está en el primer CD, pero el dato curioso es la última del segundo, es una versión de una de Santana, esa que sale en la peli de Woodstock, con aquél solo de batería tan impresionante, pero esta vez el solo es de Portnoy. No me digas, amigo lector, que no te relames de ganas de escucharlo.
Gran disco de este gran grupo.
Por cierto, en mayo tocan en Barcelona, un viernes... ¿Vamos comprando las entradas?

Karnivool – “Themata” (2005)

Metal progresivo no demasiado fuerte. A veces recuerda al punk melódico de Fall Out Boy y demás, pero extraen de este absurdo estilo lo bueno, no lo empalagoso.
Utilizan compases complejos y cambiantes, pero no demasiado complicados, se puede seguir el ritmo con relativa facilidad.
Las estructuras son complejas, pero sin recurrir al fácil truco de largos desarrollos instrumentales y solos interminables, de hecho no hay mucho virtuosismo, lo que a veces se agradece.
Las melodías son intensas y variadas, lo que hace que sea muy entretenido de escuchar de principio a fin.
Muy buen disco.

Knight Area – “Realm of shadows” (2009)

Me encanta este grupo, sobretodo por su sonido. Está tan trabajado que se puede calificar de preciosista. Es de lo más agradable que he escuchado.
Es rock progresivo sinfónico, con melodías suaves y efectivas. El disco está hecho con muy buen gusto, es música para cerrar los ojos y dejarte llevar, todo lo que suena está calculado para escucharlo resulte agradable y placentero. Recuerda al rock sinfónico de los 80, pero con composiciones un poco más complejas. Todo esto no quiere decir que el tempo sea lento, el ritmo va cambiando, pero sin salirse de ciertos márgenes que ni agobian ni aburren.
Las melodías son a veces profundas, a veces suaves, pero siempre enganchosas.
Un verdadero placer escuchar música así. Genial. Un diez.

Three – “The ens is begun” (2007)

Curioso grupo inglés.
Curioso e interesante.
Hacen una especie de rock progresivo bastante metálico (hasta aquí todo normal) pero con tintes de gótico comercial, grunge y hasta pop, lo que hace que su sonido sea una mezcla homogénea y eficaz, apta para muchos oídos. El disco está muy bien, es entretenido y más o menos fácil de escuchar.
La voz para mi gusto es demasiado fina, pero no es problema.
Buen disco, y curioso.

12 enero 2010

Premios Gómez 2009, lista definitiva

Otro año excelente repleto de buena música, el mejor desde que se abrieron las puertas del cielo allá por 2005. Rock y metal progresivo, algo de jazz y casi nada de pop. Karmakanic son sin duda alguna los protagonistas, pero no hay que olvidar a Indukti, Magenta, Fromuz, Hiromi Uehara, Spyro Gyra (una vez más), Animal Alpha…
Buenísima música para alegrar el cuerpo y el alma.
Ahí va la lista:

Artista: Karmakanic
Disco: Karmakanic
Canción: Karmakanic
Cantante titi: Magenta
Cantante tío: Empty Tremor
Tecla: Hiromi Uehara
Cuerda melódica: Karmakanic
Cuerda rítmica: Karmakanic
Viento: Spyro Gyra
Percusión: Indukti
Aspecto expresivo: Karmakanic
Aspecto técnico: Karmakanic
Sonido: Indukti
Concierto: Spyro Gyra
Grupo español: Alcohol Jazz

ARTISTA
Karmakanic
Indukti
Fromuz
Spyro Gyra
Magenta

DISCO
Karmakanic, con “Who’s the boss in the factory” (2008)
Fromuz, con “Overlook” (2008)
Indukti, con “SUSAR” (2005)
Magenta, con “Metamorphosis” (2008)
Myrath, con “Hope” (2008)
Unitopia, con “The Garden” (2008)
Spyro Gyra, con “Down the wire” (2009)

CANCIÓN
Karmakanic, con “Send a message from the heart”
Indukti, con “Freder”
Unitopia, con “Inside the power”
Saybia, con “Guardian angel just”
Magenta, con “Envy”
Interpose +, con “Dayflower”
RPWL, con “Where can i go“
Spyro Gyra, con “Down the wire”
Emiliana Torrini, con “Me and Armini”
Pagan’s Mind, con “Hallo Spaceboy”

CANTANTE TITI
Magenta, con Christina Booth
Animal Alpha, con Agnete Maria Kjolsrud
Interpose+, con Sayuri Aruga
A Camp, con Nina Persson

CANTANTE TÍO
Empty Tremor, con Oliver Hartmann
Karmakanic, con Goran Edman
Nickelback, con Chad Kroeger
Saybia, con Soren Huss

MEJOR TECLA
Hiromi Uehara, piano y teclados
The Crimson Jazz Trio, con Jody Nardone, piano
Karmakanic, con Lalle Larsson, teclados
The Tangent, con Andy Tillison y Sam Baine, teclados

MEJOR CUERDA MELÓDICA
Karmakanic, con Krister Jonsson
Chickenfoot, con Joe Satriani
Siddharta, con Ozgur Kurcan
Blake Aaron

MEJOR CUERDA RÍTMICA
Karmakanic, con Jonas Reingold (y mejor instrumentista)
Spyro Gyra, con Scott Ambush
Indukti, con Maciej Jaskiewincz
The Crimson Jazz Trio, con Tim Landers

MEJOR VIENTO
Spyro Gyra, con Jay Beckenstein, saxo
Hiromi Uehara, con Jim Ogden, saxo
Bill Evans, saxo

MEJOR PERCUSIÓN
Indukti, con Wawrzyniec Dramowicz
The Crimson Jazz Trio, con Ian Wallace
Karmakanic, con Zoltan Csörsz
Hiromi Uehara, con Martin Valihora

ASPECTO EXPRESIVO
Karmakanic, por saber expresar con gran perfección los sentimientos de la más diversa índole.
Indukti, por la intensidad de su música.
Spyro Gyra, por la elegancia de su música.
Animal Alpha, por su expresionismo.

ASPECTO TÉCNICO
Karmakanic, por la composición, la ejecución, la perfección de los enlaces y por saber hacer que un compás de 7 tiempos sea fácil de seguir en “Who’s the boss in the factory”.
Fromuz, por la composición de “Overlook”.
Indukti, por la coordinación y la composición de “SUSAR”.
Spyro Gyra, por el ritmo de “Down the wire”.

SONIDO
Indukti, con “SUSAR”
Karmakanic, con “Who’s the boss in the factory”
Myrath, con “Hope”
Animal Alpha, con “You pay for the whole seat...”

CONCIERTO
Spyro Gyra
Porcupine Tree
Saxon

GRUPO ESPAÑOL
Alcohol Jazz
The Cherry Boppers
Eskorzo

30 noviembre 2009

Quatermass – "Quatermass" (1970)

Qué cosas, se está acabando la primera década del siglo XXI y seguimos descubriendo música de principios de los ’70. Y qué pedazo de descubrimiento. Quatermass por falta de apoyo no pudo seguir su carrera musical. Una lástima, porque este disco es absolutamente genial. En él se pueden apreciar ecos de Deep Purple, Uriah Heep, Creedence, Blue Oyster Cult, Led Zeppelin...Hacen un hard rock setentero mezclado con jazz, blues, rock’n’roll y progresivo, un mejunje muy interesante en el que destaca el órgano Hammond y donde encuentras temas muy rítmicos y con mucha marcha y otros suaves, lentos y especulativos.
Por supuesto no falta el inevitable solo de batería.
Ésta, como tantas otras, es otra gran aportación de Melómano.
Un discazo, recomendado a todo el mundo, sobretodo a los nostálgicos de los setenta.

Pagan’s Mind – “God’s Equation” (2007)

Este es el disco que más me gusta de este grupo noruego.
¡Qué buenos son los músicos nórdicos!
Mi buen amigo Fernando (Melómano) dicen que hacen heavy metal, y mi buen amigo Jesús (mi cuñao) dice que no, que lo que hacen es metal progresivo. Yo no sé qué decir, quizás me situaría en un punto intermedio, tienen tintes de progresivo pero las estructuras de las canciones no son demasiado complejas, entre otras cosas. En fin, qué más da, lo interesante es que son buenos, muy buenos.
No se sitúan demasiado en mis gustos musicales (lo cual no quiere decir que no me gusten), para mí son demasiado heavys. Hay que ver, me pasé una buena parte de mi vida encerrado en este estilo y hoy en día... Están en la onda de Dream Theater, la voz es cercana a James Labrie, muy aguda, quizás sea eso, los agudos me abruman un poco, pero si te fijas bien, de vez en cuando tiene un cierto tirón a Rob Halford.
Si este es el disco que más me gusta es porque es el más raro, es muy heavy, pero tienen bastantes toques de thrash, a veces rozan el punk y coquetean con el pop. Lo mejor que tienen son las melodías, muchas, muy variadas y geniales, y esa esquizofrenia sonora que les hace pasar de una estrofa en plan thrash a un estribillo supermelódico, algo así como muchas canciones de rap, que las estrofas, totalmente amelódicas, son rapeadas por uno o varios negratas y el estribillo es cantado por una titi con una voz preciosa y una melodía genial. Eso es justamente lo mejor del grupo, la esquizofrenia sonora.
De las canciones destacaría “Hello spaceboy”, una estupenda y extraña pieza con un riff de guitarra superpotente pero intermitente y un estribillo que repite “bye bye love” al más puro estilo pop de los ’80, con bastante electrónica de fondo. En este tema pasan innumerables veces de la relajación total, casi silenciosa, a un alocado frenetismo. Un temazo, muy original.

27 noviembre 2009

Guilt Machine – “On this perfect day” (2009)

“La muerte es sólo el despertar de un profundo sueño”
Estas son unas intensas palabras en castellano que inician una de las seis canciones de este disco de Guilt Machine, uno de los proyectos del genial Arjen Lucassen. El estilo es un metal progresivo bastante épico, pero ni mucho menos tanto como la genial obra del otro grupo de Lucassen (Ayreon) “The Human Equation”. Con ella elevaron el tono épico hasta la máxima esencia para convertir su música en apoteósica, como siempre me ha gustado llamarla.
Este disco está muy bien, tiene muchos ecos de Ayreon, inevitable, supongo, y momentos de gran intensidad acompañados de excelentes melodías y buena instrumentación. Las canciones tienen estructuras complejas (son largas) y están compuestas en un ritmo medio-lento.
Muy buen disco, lo recomiendo.

Madsword – “The Global Village” (2000)

Dream Theater han hecho escuela. Su influencia en el metal de esta primera década del siglo XXI es evidente. Un ejemplo claro son Madsword, grupo italiano con muchos puntos en común con DT, como el virtuosismo (en menores dosis), las estructuras complejas, el uso de compases compuestos, el sonido, las melodías, el tono general…De este disco del año 2000 destacaría el quinto corte, “Living hexadecimal”, un temazo instrumental muy complejo que quita el hipo.

26 noviembre 2009

Liquid Tension Experiment - "Liquid Tension Experiment" (1988)

Este uno de los proyectos paralelos de los chicos de Dream Theater, acompañados aquí por Mister Stick Tony Levin. Es la versión instrumental de DT con un sonido menos heavy. La verdad es que tenía una idea equivocada de LTE, los imaginaba exactamente igual que DT pero sin cantante, pero no es así. Esto de las ideas preconcebidas no es buen negocio.
Hacen un rock progresivo con tintes metálicos, con grandes dosis de virtuosismo de los cuatro componentes (Portnoy, Petrucci, Rudess, Levin). La influencia de Levin se nota en dos o tres temas bastante abstractos un poco difíciles de digerir, pero el resultado del disco está muy bien, un placer escuchar a estos monstruos.
Eso sí, me resulta un poco frío.

Ya queda poco para los Premios Gómez 2009

Ya quedan pocos días para dejar de buscar nueva música este año y dedicarme a definir la lista de los Premios Gómez de 2009.
¿Que qué son los Premios Gómez?
Va, lo voy a explicar.
¿No estáis hartos de que los medios de comunicación nos bombardeen con innumerables listas de los mejores músicos del año, de la década, del siglo o de la Historia?
Que si las 100 mejores canciones de rock, que si las de pop, que si disco del año, que si el disco más influyente, que si Grammys, que si leches en vinagre…
¿Y no os pasa que la mayoría de las veces no coincidís en absoluto con la resolución del jurado en cuestión?
Yo me he encontrado con listas de guitarristas de rock que no mencionan a Joe Satriani…por poner un ejemplo.
Y con listas de canciones, de discos o de grupos rellenas de estupideces que olvidan por completo a artistas fundamentales.
¿No estáis hartos de que los premios se los lleven siempre los mismos?
Si la respuesta es “Sí” no dudéis en crearos vuestros propios premios. Eso es lo que he hecho yo. Desde 2005 creo mi propia lista anual de premiados y nominados, y los galardonados son lo mejor que ha llegado a mis oídos durante ese año, independientemente de si se ha publicado o no ese año, evidentemente con un margen de antigüedad, que este año deja fuera de concurso todo lo anterior a 2003.
Parece una tontería ¿verdad?
Pues lo es.
Pero yo me lo paso bomba.
Básicamente porque tiene muchas ventajas. Puedes crear o eliminar categorías a tu antojo, tú eres el único jurado, lo que te permite galardonar a quien te da la gana, aunque sólo sea porque te cae simpático (en lo que intento caer lo menos posible); y nadie te lo puede discutir, opinar sí, pero no discutir, sobre gustos…
La única pega es que nadie viene a recogerlos, pero oye, todo eso que te ahorras. Imagínate el gasto. La gala, las estatuillas, los figurantes, el menda que levanta el cartel que pone “aplausos” o “risas”…
Pues eso, ya queda poco, y este año habrá dos listas, la de los mejores de 2009 y las mejores de la segunda parte de la década de los ’00 (no sé cómo se lee esto).
Las listas de años anteriores están colgadas en esta misma etiqueta.
En la lista de este año predominarán los grupos de rock progresivo como... bueno, ya saldrá.

Concierto de Porcupine Tree y Stick Man en la sala Sant Jordi Club, 23-11-09

Por fin llegó el día. Mister Stick Tony Levin (ex-King Crimson) abrió el concierto con su extraña música. Los estuve viendo un rato pero es que hacen una música tan abstracta que no me entra, lo he intentado pero no me entra. Eran tres músicos, Tony Levin y Michael Bernier tocaban un chapman stick cada uno, ese extraño instrumento que no acabo de entender, no sé si es que los hay de diferentes tipos, unos que suenan como guitarras y otros como bajos, pero el caso es que los dos llevaban un instrumento idéntico y sonaban completamente diferentes. El tercero era el reputado batería Pat Mastelotto, también ex-King Crimson.
Al acabar el concierto firmaron discos y pudimos sacar estas fotos, Tony Levin incluso posó para nuestra cámara.Porcupine Tree dividió su recital en dos partes muy diferenciadas. En la primera tocaron su último disco “The Incident” al completo. Nunca imaginé que lo harían. “The Incident” es uno de los discos más aburridos que he escuchado en mi vida. Supongo que, como músicos consagrados que son, publican lo que les apetece, lo que les pide el cuerpo. Alguna razón de peso habrán tenido para crear un disco así y tocarlo entero en sus conciertos. No por eso dejan de ser uno de mis grupos preferidos. Porcupine Tree son geniales, y lo demostraron en la segunda parte del concierto.
Hay algo que he aceptado ya definitivamente. Las canciones que más me gustan de un grupo nunca, repito, nunca son las preferidas de sus componentes, y por tanto, nunca, o sea nunca las tocan en los conciertos ni las incluyen en sus recopilatorios. Me he pasado decenas de conciertos en mi vida esperando que tal grupo toque esta canción o aquella, y esto nunca llegaba, en cambio todos tocan canciones que yo en mi vida incluiría en una selección de ningún tipo. En fin, lo tengo asumido ya definitivamente. No sé si es que lo hacen sólo para hacer daño o es que yo soy muy raro.
No tocaron mis favoritas pero Porcupine Tree tiene tantas canciones buenas que no importa. Tocaron a la perfección, destacaría al batería Gavin Harrison, también ex-King Crimson, todo un maestro, de lo mejor del siglo pasado y de éste, y el sonido era tan bueno que se le podían escuchar todos los toques con nitidez.
El sonido era brutal, los graves estaban potenciados al máximo, estar cerca de los altavoces era realmente peligroso, pero a una distancia media la nitidez era casi perfecta, teniendo en cuenta del volumen tan fuerte con el que tocaron. Por suerte no es un grupo de caña continua, tienen muchos ratos tranquilos y esto relaja bastante el oído y el cuerpo.
La acústica de la sala era estupenda, y la sala en sí, que no conocía, me pareció también estupenda.
Steven Wilson y sus compinches hicieron gala de sus gran calidad como músicos tocando con perfección matemática. Fueron un poco fríos con el público, lo que fue suplantado con la calidez de las luces, perfectamente (todo perfección) adecuadas a cada momento. Repasaron temas de “In Absentia”, “Deadwing” y “Fear…” con un sonido casi idéntico al del disco.
Magnífico concierto, al menos en su segunda parte, pero la próxima vez decidiré si voy a verlos después de escuchar su nuevo disco muy atentamente.
(La foto de la cabacera no es de nuestra cámara, es de otro blog, nos llamaron la atención dos veces por querer hacer fotos y las pocas que hicimos no salieron bien).

25 noviembre 2009

Emerson, Lake and Palmer

"ELP" (1970)
"Tarkus" (1971)
"Trilogy" (1972)
"Brain salad surgery" (1973)
Pues seguí investigando en la discografía de Camel y por lo visto me quedé en el punto en el que dan un cambio en su estilo bastante fuerte.
En los discos posteriores a “Mirage” hacen una especie de pop que no me gustó demasiado, así es que pasé página y empecé a investigar en la discografía de ELP.
¿ELP? ¡Pero si son conocidísimos! Sí hombre sí, aquel disco que se llamaba... que la portada era... que salía aquella canción que decía...
Sí sí, conocidísimos, todo el mundo ha escuchado ELP, pero no todo el mundo conoce su discografía.
Pues es la ostia.
ELP son un grupo de rock, rock progresivo, con una singularidad que los diferencia de cualquier otro. El instrumento predominante son los teclados, que lo llenan todo. El sonido de conjunto de ELP es algo especial, no hay nada que se le parezca lo más mínimo, pero no sólo por el sonido y la manera de tocar de Keith Emerson, la voz de Greg Lake también es de lo más particular.
Y las composiciones que hacen entre los tres no tienen desperdicio, de hecho en estos 4 discos (tengo que seguir investigando) no hay ni un minuto desaprovechable.
Hay mucho virtuosismo de teclado y piano, toques de música clásica y jazz, un sonido setentero que se va puliendo disco tras disco, algún solo de batería (inevitable en los ’70), largos desarrollos instrumentales, canciones de duraciones medias que prácticamente nunca llegan a los 10 minutos, a veces la música es profunda, pero suele ser bastante técnica, a veces tiene bastante ritmo, a veces muy lenta, pero siempre interesante.
Me ha sorprendido gratamente, no me esperaba que la música de
ELP fuese tan entretenida e interesante. De hecho, después de lo que he escuchado hasta ahora, es lo que más me gusta de los ’70 después de Yes.
Un 10 por Emerson, Lake and Palmer.

24 noviembre 2009

Fromuz – “Overlook” (2008)

Melómano estuvo especialmente inspirado al colgar una entrada sobre este disco en su blog.
Este disco es de lo más fascinante que he escuchado nunca.
Se me agolpan las ideas y no sé por dónde empezar.
Pues empezaré por la procedencia. Son de Uzbekistán, que es un país que existe, y si no miren un mapamundi. Linda con Turkmenistán, Kazakhstán, Kyrgystán, Takikystán (que también existen) y Afghanistán. Vamos, la meca de la música moderna (es broma).
El estilo es un metal progresivo instrumental al estilo de Indukti, no tan espeso ni tan metálico pero sí más rayante e hipnotizante.
Las composiciones son de una complejidad extrema, es dificilísimo de escuchar. El disco consta de 5 piezas que van de los 10 minutos a los 17, todas con estructuras imposibles y partes muy diferenciadas enlazadas magistralmente. Los instrumentistas son buenísimos pero no hay demasiado virtuosismo, se lucen de otras muchas maneras.
Para hacernos una idea de lo rayante que es sólo hay que escuchar un trozo que 4 minutos que hay en el primer corte, del minuto 8 al 12 aproximadamente. Me descoloca un poco, no lo acabo de ententer, es lo único que no me convence de todo el disco.
El segundo tema es el más escuchable, tiene una parte muy tranquila con un bonito solo de guitarra, otra con estilo jazzístico en compases de 7 tiempos bastante animada, otra muy metálica y densa con un sonido muy potente, y otra con un solo de teclado muy dulce con sonidos de vocoder de fondo, entre otras cosas.
Pero para saber hasta qué grado llega la complejidad de este disco es preciso escuchar el tercer corte. Aquí se riza el rizo hasta arrancarlo. Los compases son una locura, nunca había escuchado algo así. Hay series de 5 compases de 5 tiempos seguidos de uno de 7 (¿se le puede llamar a esto compás compuesto de 32 tiempos? no creo), intercaladas con pequeñas partes a 4 tiempos, trozos intermedios que mantienen los compases de 7 tiempos, otras partes que no tengo ni idea de lo que hacen, vuelta a esas extrañas series imposibles de seguir si no vas contando... y todo enlazado de una manera que no te das ni cuenta.
Hay partes lentas y suaves que recuerdan a Pink Floyd, partes muy duras y metálicas y partes en las que lo de menos es el sonido. Una auténtica joya, una locura que puede pasar totalmente desapercibida si no prestas toda la atención, pero si lo haces te atrapa y se hace dueño de ti hasta que acaba, y lo hace con unas ligeras notas de piano muy relajantes que invitan a desconectar el cerebro.
Lo que es imposible si sigues escuchando el disco.
La cuarta empieza con una rayada tremenda, pero lo más interesante es una parte a compases de 7 tiempos con un coro de voces pasadas por vocoder con mucho eco que van cantando una melodía sin letra (badabadá), le sigue un trozo que intercala dos tipos de compases diferentes que si no sigues con la mayor atención te pierdes sin remedio hasta que acaba, y después un vacileo al más puro estilo thrash, después vuelve a esos compases intercalados pero a un ritmo mucho más lento, que te ayuda a descifrar el anterior... otra locura.
Para acabar la más larga, una pieza tétrica, por momentos cargada de electrónica, con un aire gótico, con un final al que quizás le sobren algunos minutos.
Maravilloso.
Indescriptible.
Hay que escucharlo para saber lo que es. Pero con mucha atención, sólo así puedes entender de alguna manera cómo están compuestas estas obras (me resisto a llamarlas canciones). Fromuz llegan al extremo más extremo de la definición de rock progresivo, son la complejidad en grado máximo sin dejar de lado la melodía, el sonido depurado y el buen gusto.
Lo recomendaría, pero no sé a quién, no es música para cualquier oído. Pero seguro que hay por ahí muchos melofrikis como yo dispuestos a complicarse la vida escuchando algo así, y a hacer un esfuerzo de atención para sacarle el jugo hasta la última gota.
Gracias Melómano por estas aportaciones, que hacen que el acto de escuchar música no sea algo secundario, algo que acompaña a otra cosa, que llena huecos. Esta música eleva el acto de escuchar a la categoría de arte.
No exagero.
Bueno, quizás un poco sí.
Es que soy así.